miércoles, 18 de agosto de 2010

EL GOBIERNO MONTA UNA OBRA HOLLYWOODENSE Y BASQUETERA

Domingo, 18 de julio de 2010 a las 20:16
Por MARIO GOMEZ LOPEZ

Perdone o excusen esta extraña presentación. En el escaso tiempo que he picoteado las teclas de esta Underwood que curiosamente ahora se llama Samsung, he utilizado los distintos apodos o escondites en diarios y emisoras de radio para emitir análisis de fútbol, basquetbol y el deporte en general de mis comienzos, para poco a poco enamorarme de las entrevistas ligeramente impertinentes y, en particular las políticas en el Congreso, donde se tomaban apuntes.Algunos colegas conocían los secretos de una secretaria y anotaban signos como si estuvieran recogiendo girones de la historia en el sitio donde más restos del pasado están a la vista o quizás menos o más.

El basquetbol fue siempre un juego barato y el gran problema era tener aros a determinada altura para que la pelota pudiera traspasarlo y anotar dos puntos. En Concepción fueron mis inicios en este deporte con el que ma gané un poco la vida, un poco porque el salario era ligeramente inferior en diámetro a la bola de cuero con corriones, hasta los eliminaron y surgió esa belleza de costuras bien asentadas en las curvas, pero con un bote lento.El cuento es que me gané la vida como entrenador de basquetbol en Argentina (dos veces), Perú una vez y Chile un montón de veces. Hasta escribí un libro. Tan original con su título “Basquetbol primario para la enseñanza de niños”

Llegaron los gringos y, claro, en el afán de mantener a las juventudes en edad escolar y universitaria organizaron los grandes torneos universitarios y de College.

La Asociacion Cristiana de Jóvenes, que se instaló en todos los paises de nuestra América
Latina, trajeron la técnica básica del basquet gringo, la distribuyeron y nosotros en el extremo sur fuimos los primeros en asimilar las fintas, el dar y seguir o give and go, el amague, cambio de dirección y la retención en el brinco para apuntar mejor al aro y dejar al defensor o marcador sin entender donde se había metido al que cuidaba.

Kenneth Davidson fue el gran profesor, un gringo alto, esbelto, elegante y gritón, pero simpático. Fue un gran maestro en esa etapa “del basquetbol americano” hecho en casa.

No ha de llamarles mucho la atención este aporte deportivo, pero da la casualidad que sus fundamentos técnicos pueden utilizarse con sabor y certeza en la política, donde el “give and go” es como decir algo y pasar a otro punto, y no explicar nada claro para entender lo que se considera oscuro.

Hoy domingo, cuando escribo, ya he leido El Decano o lo he recorrido en gran parte, y lógicamente trae una entrevista exclusiva al Presidente de la República. Una footo grande, una sonrisa enorme y más de una página con pteguntas sin give and go ni finta o cosa así. Y el jefe de estado fue cordial, muy serio.

Pero a uno, él, a usted y a mi, el presi deberìa explicarnos porque cuando la señora Bachelet era Presidente, lanzó un notición: Los bancos han obtenido las mayores utilidades de su historia. No es textual, pero fue eso en su contenido. Quería decir entonces que los que juntan la plata de otros habían repletado sus bodegas con el dinero de sus clientes y los cobros de créditos que suelen otorgar con más prendas que una virgen de 7º.

¿Por qué un sistema capitalista –y ese es el nuestro- grita desaforado aquel record, y un año despuès el nuevo Presidente afirma que estamos en bancarrota?

Para que rime, el que está en bancarrotas es el roto que trabaja en el día a día, construyendo casas, caminos, puentes y maneja microbuses, etc.etc Y el de la clase media, refugio de los que tuvieron plata o como obreros acertaron el Loto.

Pero insisto: si los bancos tuvieron tanta, pero tanta ganancia hace un año, ahora con un nuevo presidente que es de derecha, es decir es de ellos, denuncia casi una bancarrota con la cara del inocente que mira para la esquina, pero atisba con un espejuelo, para la otra esquina.

Estamos metidos en una trampa muy enrevesada, peor que una camisa de dormir confeccionada con alambres de púa.

Me atrevo a preguntar: Si nuestro ilustro candidato a ser embajador ante China, instalado en ese enorme y rico país que es nuestro mejor cliente porque casi nos compra todo el cobre que producimos y nos mete goles con algunos automóviles que no convencen a los que saben y que es la báscula que anuncia: caen las bolsas, tal país en quiebra, este otro tambalea y EE.UU. meta luchar por encontrar el agujero del petróleo cerca de sus costas y aspira a por lo menos darle un pellizco de castigo a banqueros expertos en estafar a los que compran la casita para allí morirse y depositan sus derechos así adquiridos. Pero el dueño del banco vende esos derechos a otros clientes y se produce el zafarrancho de combate: quién estafa, roba, huye, se esconde. Y son todos hijos del capitalismo.

La TV nos conecta todo el día a las vicisitudes de la economía mundial, pero en el último tiempo ha dedicado más tiempo a la propia.

Todo este cuento, con una iniciación basquetbolística encierra un meollo. De la primera gran debacle del capitalismo fueron culpables los gángsters, según Hollywood. El Presidente Roosevelt los derrotó junto con Hollywood a través de películas estremecedoras y actores gigantes: Paul Muni, George Raff y muchos más.

Este desvío de la trama intenta dejar una estela no de incertidumbre sino de duda: El que no quiso ser embajador chileno en China cuando los chinos le tenían de todo, ¿representa a los bancos que deberían ser los más afectados por la crisis personal de Piñera, que acusa a la señora Bachelet de culpable de la crisis?

Vamos, no sean machos de película. Si la pobreza es mayor, la única culpable es el Presidente, en este caso la señora Bachelet?

Pues siguen diciéndonos por CNN que en toda América Latina hay crisis, hasta en Argentina, pese a que Boca Juniors contrató a un chileno, claro que para que juegue futbol y no se pare en las barandas de la bolsa bonaerense y la nuestra, Nueva York, pero sin Frank Sinatra.

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