¡QUE DIABLOS…OPINEMOS¡
Por Mario A. Gómez López
Para no cargar la mata, como dicen en el campo, no agregué que fue un triunfador bendecido de todos lados, menos por los rotosos que desayunan, almuerzan y cenan con aguita de té, con esa bolsita milagrosa que dura desde la mañana hasta la noche, usando el mismo tarrito que hace un año fue depósito de duraznos en almíbar en el barrio alto o de EE.PP. o de una casuchita en esas bellas poblaciones de Puente Alto que se vinieron al suelo en cuanto algún cabro chico estornudó de alegría.
No es una tomadura de pelo, es un enjuiciamiento a nuestro país, a nuestros políticos y a los expertos que saben que la gente tiene TV en su hueco en la pared por fuera, a la vista de Luna y Estrellas. Con frío o con lluvia, con luna, zancudos, etc. La tele es la compañera que hace parejas con los pobres al de que una presa desaparezca de las tres cazuelas al mes, para juntar los pesitos que pagan las cuotas por la compra del aparatito que hace soñar.
Y hace 2O años que no se producen golpes militares, sacerdotales, con aviación o sólo de a pie. Esto, si lo juntan le da entretenimiento a lo que comentaron ayer sesudos politólogos que nos demostraron que la concertación se preocupó poco de los estragos que hace la TV.
Como decía en El Mercurio el rector de la Universidad Diego Portales, DON CARLOS PEÑA, que en su columna vaticinó la derrota de Frei y con ello agregó que “ahora los chilenos comen más cosas y quieren más, de lo mismo o de algo mejor.”
En definitiva todos hablan de elecciones ejemplares, para mí no lo fueron porque ganaron los fans de Pinochet que le bajó la democracia y la natalidad a Chile con estilo nazi-fascistas.
Creo que fue justo o de justicia la elección de un líder político, economista de Harvard, para que ocupe el sillón de O'Higgins. La ganancia, nos hará ser agradecidos de que los hijos de Chacarillas, no hayan instalado fábricas de armas para jugar a las escondidas.
¿Por qué todo esto que parece escrito después de almuerzo con tinto y blanco y unos cuantos amigos, alimenta la capacidad de ver visiones, de acostumbrarse al quinto asalto pero al sexto pide cambio de guardia de los políticos?. Es lo que ha ocurrido.
Lira Massi y el Enano Maldito le darían a la concertación un huevo de oro a cada uno y al cabro MEO que nos llegó de Francia, el huevo más grande, aun cuando sea importado desde la China, que dicen los hay.
Finalmente. Los rotos de estirpe, esos que se recibieron de grandes caballleros en
el campo de batalla, ya conocen todo lo que hay en el mercado. Pero quieren, necesitan, que sus cabros tengan mejor educación que los de la ciudad de N. York. Y, por favor, tómenle examen a los que no supieron ser dirigentes inteligentes en la vida común de la Concertación. Las buenas maneras ayudan para que los rotos de verdad pierdan prestigio. Porque son inteligentes, no son mañosos, no se creen el cuento de los que miran al suelo cuando deben mirar de frente.
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