domingo, 28 de febrero de 2010

SOLO LAS ESTRELLAS SON NEUTRALES

Por MARIO GOMEZ LOPEZ

Nunca como hoy y ayer, a partir del sismo de las 3.30 de la mañana aproximadamente, estuvo más vigente para todos -menos donde las nubes cubran el cielo de la pobreza extrema+ aquello que señala el titular: “Sólo las estrellas son neutrales.”

El avance tecnológico -que no siempre es progress0- nos permite vivir en vivo y en directo la tragedia de Chile, esa que se repite entre cordillera y Océano y nos sorprende no sólo por el desastre material de lo más allegado al ser humano, es decir la casa en que vive, donde se enriquece mejor se defiende con severos obstáculos, del contagio odioso contra algunos que son de nuestra misma especie.

La familia, la abuela, los padres y los hijos de distintas edades y el perro que es parte de todo, que aúlla poniendo al drama y tragedia esa vitalidad de como todos tenemos nuestros cariños y el derecho a sentir temor.

Un viejo reportero siempre recuerda normas de conducta frente a un sismo tan fuerte y tan largo. La primera regla: abrir las puertas, porque eso deja abierto el instante de abandonar lo que es parte de su vida, la casa, los enseres, las fotografías.

Nunca, todos nosotros, somos mejores personas que cuando reaccionamos en el límite de la vida o la muerte. El sismo la sorprendió en Valparaiso. Y me confidenció:

- ¿Sabes papito lo primero que hice? Abrir la puerta, dejarla abierta y esperar lejos de las cosas que colgamos para adornar el living. Recordé todas tus recomendaciones, desde que era chiquita..

Yo me sentí pleno con ella de 23 años, que ya reportea festivales en vacaciones y conservar los astillados recuerdos de cómo en Chile no somos forasteros, porque sabemos qué hacer cuando ocurren los desastres. Y no agrego de aquellos en que muchas veces somos culpables por elegir mal y esto no es una afirmación política. Esta afirmación es la que siempre ha nacido de los chilenos frente a desastres de este tipo. ¡Quien tiene la culpa? ¿Castigo del cielo, del mar, de algo invisible? No, el hombre construye, pero cambia el curso de los ríos, los campamentos son como el palacio de la pobreza y de la injusticia y no siempre la tecnología ayuda a todos, los pobres no tienen acceso

Me atrevo a preguntarle amigo lector: ¿Conoce Talcahuano, el pueblo, donde vive la gente que se mimetiza con las olas y los peces? Si lo conoce sabe que todo es precario, todo como afirmado por un hilito, un palito y esto se repite en todas las comarcas que cono ubres, como decía Monicaco para definir la aldea precaria, sobreviven para alimentar a desconocidos, pero clientes de su sacrificado oficio de pescar para comer.
Pero no es hora de golpearnos el pecho. Es definirnos cómo ayudar, de verdad, no como declaración de que yo tomo aliviol o cafiaspirina para el dolor de muelas o de cabeza, y el electo y la que aún es Presidente, han coincidido en el espíritu, como mis vecinos en el edificio de departamentos, a media cuadra de Irarrázabal. Muchos matrimonios jóvenes decidieron lindo:

-Los papás están solos.

Y partieron despidiéndose con abrazos, tal como en las poblaciones.

Somos capaces de ser un solo ciudadano de este sufrido y sufriente país, a ratos injusto, pero alegre y fraterno. ¿Qué hay pillos? Si, se aprovechan, entienden sólo su dolor o su oportunidad, como cuando aparecen candidatos, o cuando hay una presidencial y uno se pregunta- ¿Quién lo financia, de dónde viene el dinero, de los nuevos ricos?

Pero no olvidemos nuestra gran responsabilidad: AYUDAR, TENDER LA MANO O EL ABRAZO Y ALGO MATERIAL QUE CALME EL HAMBRE, EL MIEDO AL PRESENTE Y AL FUTURO. Este es el andamiaje de todo chileno bien nacido y de otros pueblos que ya iniciaron el viaje, el gesto solidario las víctimas de la tragedia con lo que ya, ahora mismo es urgente:

EL ABRAZO Y LA AYUDA.

Gracias pueblo todo, gracias por transformar las tragedias en un acto de solidaridad maravilloso. Y si hay que firmar, pues una lágrima y mucha ayuda. Aunque no sea pudiente…ENTREGUE UN PAN CON MANTEQUILLA.