miércoles, 18 de agosto de 2010

DE REBOTE

Sábado, 31 de julio de 2010 a las 18:32
Por Mario Gómez López

Esta es una columna achacosa, con tos y con estornudos, dos personajes que acompañan al ser humano en un 80 por ciento de su existencia y yo tengo 84 vividos.

Encerrado en un cuarto piso en un edificio que soportó el último sismo y dejó finas cicatrices en algunos de sus 11 pisos, tiene una quietud poco frecuente en lugares en altura. Y este lugar, el nuestro, es como una tetera que acumula calor hasta que el agua que contiene, hierve. Este desenlace era el punto final del ejemplo que los profes citaban para que los alumnos entendiéramos en que consistía la dialéctica.

Cuando se es periodista y ya no ejerce, varias veces en el día cualquier hecho, suceso, provoca la vieja reacción: esto merece un comentario o un reportaje. ¿Qué hay detrás de esto, cual es la, noticia?

Hace dos días arropado en demasía, salté con la mediocridad de mi edad y me hice la pregunta:

-¿Cómo, Frei fue invitado a la Moneda por el Presidente de la República?

Reaccioné con respeto, pero me quedé meditabundo. Y busqué en todos los medios que llegaron a mis manos o lo que decía la tele o la radio, pero ninguno de ellos me reveló la verdadera noticia.

¿De qué hablaron? ¿El Presi comparte con su adversario al que derrotó por tres puntos en la elección última?. Aquí hay gato encerrado, pasarán al tribunal supremo a mi amigo, al ex presidente. La Bachelet, la compañera Bachelet, la señora Bachelet, la doctora… No ha sido invitada para nada.

Y aquí, distinguidos lectores de esta columna, surge el viejísimo ejemplo de que suceden cosas muy, pero muy importante e imprevistas, que siempre son noticias.

Estornudo tres veces como si ustedes tuvieran el privilegio de escuchar lo que el periodista escribe. Es la locura de las invenciones más disparatadas del cine o de otro invento como el chancho que lustra el piso, pero que ahora son eléctricos enchufados o con energía propia tienen la oportunidad de escuchar en sus enseres electrónicos toda clase de ruidos, incluidos también el recibo de la próxima cuenta mensual.

Hoy por hoy la política tiene elecciones en todos los partidos. Y son claves. La UDI arde de ira, pero aprendió a no saltar con denuestos a la primera de cambio. O bien algunos de sus líderes concurren a cambios de presidente en países de Centroamérica, y las aguas locales se arremolinan porque el PS tendrá un cambio radical (pero socialista porque también eligen nueva directiva). Entonces, ¿cuál es la noticia?

Que en todo esto en el vacío provoca mareos de altura antes de caer por la borda. Tèrminos navieros, pero es que de revolucionarios pasar a domésticos, es lo mismo que el pan de pascua comparado con la marraqueta.

Esta “jaita” la elaboro sin pretender especular o jaitear, sino que por favor, no se dejen engañar con el santo lenguaje de El Mercurio. Cuando no agrede, lo hace en forma sutil,

La política es uno de los deportes del hombre donde se juegan los grandes valores de los seres humanos organizados en pueblos, países, continentes, etc. Las guerras siempre son sorpresivas, pese a que las armas son grandotas, los barcos y los aviones, también los tanques. Pero siempre es sorpresiva aun cuando todo el mundo lo sepa.

Como conclusión: el nuevo gobierno entrega su primera sorpresa; transforma en un acto oficial conversar con sus adversarios. Los militantes del dirigente invitado a la Moneda se sorprenden, pero quieren saber de qué hablaron. Algún derecho tienen. Pero, nada. Buenas palabras, sonrisas, fotos, y soltura. Y los partidos que apoyaron al presidente son los más aquejados de curiosidad, porque ya aprendieron que dirigir un país no es cuestión de votos, FF.AA. leales y un ministro de Hacienda que explique que estamos bien.
Si ahora si, vamos a entender que Chile está dividido en infinidad de municipios clandestinos.

Visité a un amigo, periodista, de noche, hacia la cordillera alambrada, que me recuerdan Lídice en Checoslovaquia donde los Nazis realizaron matanzas de niños y adultos. Tétrico, insondable. Y cuatro tipos de guardia, uno de ellos que grita:

¿Qué se le ofrece?
El visitante da sus datos y los de su amigo que allí vive. Avanza con el guardia a su lado, luces semiescondidas, otros guardias modelo “campo de concentración,” rodeado de alambradas, estafetas, luces gastadoras, calles pavimentadas. Es otra ciudad, o es otro país.

Si, hacia la cordillera hay muchos recintos de varios kilómetros cuadrados donde la gente vive segura. No le roban. Sus amigos que los visitan deben cargar pastillas para aplacar los nervios, por las guardias, que anuncian por teléfono al visitado que lo busca el señor tanto, cédula tanto, etc.

Historia truculenta, La sicosis de los asaltos, de la inutilidad o torpeza de las empresas de de protección ciudadana a la que se le paga el servicio. Y luego, ver que los departamentos son chiquitos, pero hay grandes, estos con un jardín en medio de la noche que es algo así como una burla al sol, porque todo está florecido. En particular el sencillo con el cual se paga ese aislamiento, esas
ciudades chiquitas pero donde viven aislados doscientas o trescientas personas aisladas con toda la protección que los billetes pagan.

Alcanza a pasear hoy, pero si tiene un amigo, no acuda de noche…¡ES ATERRADOR!

Pues ya sabe, no hay que preocuparse de los entretelones de las conversaciones presidenciales. Chile se está dividiendo o se está separando, unos de otros, por eso apuesto que los sitios que no se ocupen con esta concentración ciudadana de recursos, pues algo está pasando que es más grave.

La oposición, vale decir la Concertación no reacciona frente a un título peligroso: “PIÑERA RECONOCE AL GOBIERNO DE HONDURAS Y SE DESMARCA DE BRASIL, ARGENTINA Y VENEZUELA”

Mucho y descalabrarte titular para un reconocimiento de un gobierno apadrinado por EE.UU. Y aquí es donde SE APICHANGA el anciano con la angustia del viejo poder del dinero, ¿Amenaza marxista contra la democracia que eliminó Pinochet? Chile que con Brasil se entiende, con Argentina menos y Venezuela del rompimiento de relaciones y punto. Pero Chile no es un país castigador, con afanes de hegemonía. ¿Acaso el Presidente se irá por ese lado? Que Dios nos pille confesados si acepta insinuaciones o empujones que emanen del decano en eso del peligro de Marx y Lenin. Esa torpeza es propia de ancianos y yo lo ratifico dado que lo soy.

Por lo demás Piñera tiene más eco afuera que adentro, pero aquí está al ladito uno de los fabricantes del Plan Zeta. Si se le acaba la zeta tiene todo el abecedario a su servicio, si se lo permitimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario