domingo, 6 de junio de 2010

¡CURIOSO...PERO EL RECLAMO NO PUEDE POSTERGARSE!

Por Mario Gómez López

Cuando nos iniciamos en esta profesión hace casi 60 años, existían reglas inviolables en todo lo referente a la diagramación de las páginas que nosotros llenábamos con reportajes, entrevistas, comentarios, etc. Y existía una ley no escrita, pero activa en el periodismo: el diario o el periódico era pobre o era rico, las paginas derechas jamás se llenaban con publicidad. Quien lo intentaba desataba la inquietud entre todos los miembros de la redacción dado que eso era inadmisible, una falta de respeto al lector, además de otorgarle al negocio periodistico una jugada “sucia”. Nunca transamos que fuera un aviso completo en una página derecha e incluso media página, porque ese principio expresaba un respeto que no cuadraba ni con la pérdida ni con la ganancia, sino con un principio particular, que dignificaba la profesión.

Conste que lo que ustedes conocen comprando esos diarios que parecen sábanas letradas y muy gráficas, que tratan de convencerno de comprar toda clase de “utensilios” electrónicos para acortarle la vida a la creatividad y a la misión digna, severa, proyectada siempre a quien leía lo que el periódico publicaba.

Hoy las páginas al director son refugio para la polémica, para la denuncia y como es página izquierda, se leen ideas, se sonríe con preguntas y respuestas y de ahí, de esa página, nos saltamos al segundo cuerpo para leer la infaltable página o dos páginas de fallecidos.

Esta redacción tan pulcra en el sentido del respeto es cómo llamar la atención tras 200 años de existencia de este Chile nuestro, referirse a esta aparente nimiedad. Pero es el deber que todo viejo periodista –siempre reportero y muchas veces opinante- no puede usar este hecho como tema de conversaciòn privada.

¿No se siente vejado si después de la página tres quiere continuar leyendo en la cuatro y en la cinco, y no se puede?. Encuentra puros avisos. Hoy los diarios se diagraman no de acuerdo al director del medio –que es periodista o que debe serlo- sino que lo hacen recurriendo a los bancos para que contraten avisos de dos páginas seguidas o cuatro o seis, y al final los lectores terminan todos acalambrados tanto dar vuelta hoja y hojas para encontrar algo que se pueda leer.

¿Exagerado, apasionado, políticamente brutal?

Lo primero es que sea verdad y si usted compra un diario histórico en este país, o dos o tres, de la mañana o la tarde, encontrará textos pagados por empresas ofreciendo toda clase de productos. Y los bancos deberían tener reuniones para discutir el tema, porque se desprestigian al destruir el respeto que un diario merece para que lo publique como noticia. Y claro que no es noticia, pero la confirmación de que el periodismo chileno está muy bien pagado en la caja receptora de los poderosos matutinos.

Ahora, Arturo Prat se nos parece en un artículo de Cristián Warken, bajo el título “Chile: ¿Ya nunca más?

“Soy un patriota irredimible y sensiblero. Devoré en la infancia biografías de nuestros héroes, historietas de Themo Lobos con las aventuras de Mampato incrustados en la Patria Vieja, me emociona ver la bandera chilena flameando al viento"…

El texto del comentario de Warken desgrana un tierno sabor a verdad. Y en reemplazo de esas riquezas vemos la distinción televisiva de un primer mandatario que le hace masajes en el “popó” a un jugador que está ligeramete lesionado tras un largo tratamiento. ¿Le molestó al jugador, le provocó risa contenida a usted cuando lo vió en la despedida oficial de nuestra selección de fútbol y en primera página de la TV?

No, yo no me enojé, esta tierna escena de chiquillo de primera preparatoria en los juegos durante el recreo son parte de la niñez sana de los pequeños niños. Pero creo que más de alguien comentó la escena y exclamó: Encachao el gallo, seguro que se estaba riendo con picardía.

Pero nada de esto se reflejó en las crónicas habladas o escritas. Al periodismo le faltó chispa y a la TV se le escapó un tema para refrescar el fútbol y el ejercicio de ser Presidente de la República.

En todo caso, fíjese en los corner durante el mundial. SE AGARRAN TODO Y DE TODO, el árbitro pitea o le gusta y lo esconde. Cosas del futbol.