Los grandes reportajes en el periodismo chileno tienen de protagonista el suceso que ha descubierto el profesional, el dato que le entregó alguien, un artículo publicado en algún diario, pero en esencia exige al periodista ser parte sustancial del suceso por el enfoque y el relato de cómo enfrentó y entrevistó a los protagonistas.
Hoy por hoy los grandes reportajes son investigaciones televisivas, que se repiten en su estructurac carecen de la representatividad que debe tener el reportero para ser un igual frente al lector.
Es decir, ser amigo del que lee es un objetivo mayor que la noticia misma. Esto es una aberración si se tratara de una Escuela de Periodismo, donde éste es un narrador, o cuenta cuentos, donde hay que creerle.
Pero si uno reportea un reportaje suele sorprenderse de que todo corresponde a una elaboración donde los personajes están determinados por el patrón del diario. Este es un caso de silabario, todo se supo.
¿Recuerdan ustedes el caso Piñera, su conversación telefónica con su socio y amigo en las finanzas y en la planificación en este terreno y en las ambiciones políticas del hoy Presidente electo?
Esa vez Piñera instruyó a su amigo, para que contactara a un tercer amigo, periodista de un programa en vivo en canal Megavisión, ex socio mayor del hoy futuro habitante de la Moneda?
No puedo ser latero con una historia tan vieja, pero Piñera le dijo a su amigo-socio que instruyera al periodista que participaba en Megavisión en un programa de entrevistas, para que frente a la entonces diputada Evelyn Mathey, le lanzara una serie de preguntas punzantes, odiosas, irreverentes. El propósito era sacarla de su futuro camino presidencial, el de Piñera.
Pero el ejército destinó a un mayor con nivel de mando en los servicios de inteligencia que mantuviera un control sobre Piñera. Eso permitió conocer que el periodista debía hacer preguntas capciosas, difíciles, acusativas, que no la dejaban en buen pie a la actual senadora de la UDI, en aquel entonces diputada de RN. El encuentro entre ella y el espía uniformado se realizó en un bar.
El documento grabado contenía ataques duros a la entrevistada, la señora Mathei, quien se apresuró a llevársela al domicilio del dueño de Megavisión Ricardo Claro, que tenía aptitudes de comentarista político contra la dictadura, todas las mañanas antes de levantarse y el periodista que lo entrevistaba para esos diálogos muy breves, sufrió un problema técnico cuando el poderoso hombre de negocios se quedó dormido y sus opiniones fueron reemplazados por ronquidos y por el periodista entrevistador que gritaba :
- Don Ricardo, ¡despierte, estamos al aire, conteste¡
Bueno, tal vez en esa ocasión adquirió experiencia y nunca se durmió hasta su muerte, inesperadamente. Fue quien además revivió el programa radial “¡A esta hora se improvisa¡”, que hizo furor contra Salvador Allende en su corta presidencia, con una edición donde el periodista Eugenio Lira Massi fue acusado por el mandatario de tener muchos ternos .
¿Cuántos ternos tiene usted Presidente? Canchero Aallende, le respondió: “Uno más que usted…”
-No me diga, replicó Lira Massi, ¿o sea tiene dos trajes apenas?
Es la mejor fotografía hablada de los miserables salarios que ganábamos los periodistas en los diarios independientes en que ellos eran co-dueños, como EL ESPECTADOR Y PURO CHILE.
Pero la historia es que don Ricardo, que tenía agallas, fue golpista arrepentido y antipinochetista al final de esa tragedia. Pero lo que contaba sobre ese trabajo de espionaje del ejército de aquel entonces con Pinochet de disparador principal, fue un golpe periodístico feroz.
Piñera se fue a esconder a su casa, el periodista renunció, fue yerno de Gabriel Valdés, a quien no asesoró en la redacción de sus memorias donde no confesó en sus páginas que don Patricio y su equipo de asesores, le quitaron la candidatura a Presidente de Chile con una jugada maestra del ahora nuevamente activo dirigente de la DC y esposo de la ex precandidata reemplazada finalmente por Eduardo Frei hijo.
Estas historias y otras de más peso en la vida de nuestro nuevo presidente, encierran un valioso material para entender las cosas que decida hacer. En todo caso , su carácter no es firme, tiende a aislarse cuando sufre tropiezo, y la verdad que hasta esta fecha se escapó de ser atroepellado en el barrio alto, de caerse de un cerro al cual quería encaramarse a pulso y ahora lo tenemos en el sur, cerca de la mansión del propietario de El Mercurio en la misma islita al interior de Valdivia donde se denunció después de la segunda guerra mundial que se había escondido uno de los más sangrientos ejecutivos de Hitler y de donde la Radio Minería allá por l964, descubrió a un mapuchito de cinco años que sabía leer y escribir.
Lo traje a Santiago y se asustó quizás porque el Paleta era muy serio y el niño no habló otro idioma que el de los Mapuches
Finalmente en ese mismo lugar descansa Agustin Edwards, presidente de El Mercurio. Todo un merenjunje de poderosos señores del dinero y de noticias espectaculares como alza en la blsa o golpes de Estado.. Y deudas bancarias..