miércoles, 16 de junio de 2010

VERDADES Y MENTIRAS

QUE DIABLOS…OPINEMOS

Por Mario A. Gómez López


Me he dedicado a responder hasta donde alcanzo, parte de los más de 4OO saludos de amigos de ambos sexos, colegas de profesión , etc., que se comunican conmigo en forma directa utilizando caminos de este aparato que yo desconocía.

Este periodismo cibernético resuelve problemas de la comunicación privada que contiene hechos que no constituyen noticia, no caben dentro de lo que es periodismo temáticamente y contienen los requisitos de las viejas amistades en esta larga carrera de la vida. Desde el barrio, la escuela, viajes, colegas, amigos desde la esquina donde inventábamos el argumento de una película como si de verdad la habíamos visto, que era puesto en duda porque nuestros barrios viejos almacenaban esas narraciones absolutamente inventadas, para terminar con una "capotera” que no era otra cosa que cada cual de los amiguitos tenía derecho de pegarle una palmada en la cabeza al falso espectador de cine y narrador del film. Ser espectador de películas era un sueño, ¿pero de dónde sacar los ochenta centavos o el peso para pagar una entrada a galería?

El Flaco Lira Massi, gran personaje del periodismo popular, cosechador de amistades que respetaban y admiraban su ingenio, su inventiva, narraba estas cosas en el diario PURO CHILE y hacía de la cultura popular un edificio sólido y cautivador que ha sido practicado por muchos que ya no están y se ha ido perdiendo aquello que era un tesoro de los que no tenían ni un peso para el cine ni cuarenta centavos para la góndola. Lo pongo en minúsculas porque el cuento ya no es tan triste.

¿La culpa? Pues, la tele. Veo un programa de tele y se me ocurren veinte mil cosas, pero en muy pocas ocasiones tienen que ver con la realidad, incluidos algunos reportajes que deberían reflejarla.

¿Por qué tiene importancia esto? Porque contar el pasado es como si fueran hechos ocurridos en otro planeta. Porque en nuestro aporreado planeta ya no hay imaginación que valga, todo es la trama de alguna pillería para robarse el petróleo, el uranio, el oro, los descubrimientos y la propiedad de ellos.

Si las páginas de los diarios que tienden a desaparecer –digo yo- le dedicaran su trabajo a la gente común y corriente –la mayoría- no tendrán que hacer trampas para engatusar al que compra el periódico o revista. Pero con la TV en casa, la gran mayoría se desentiende de los periódicos, del periodismo escrito, para suplirlo por la fantasía hechas verdades, documentos que sirven variados intereses.
Un día nos inventarán que ganamos un mundial de futbol en circunstancias que lo vimos por TV y sabemos que fue al revés: PERDIMOS.

Para que citar el ejemplo de la política y de los negocios o declaraciones de los hombre que son dueños del dinero en todas sus formas, y de cualquier poderoso en el mundo que decide, por ejemplo, vender como dueño, documentos que pertenecen a clientes de ese banco.

Así nació o se crió la última crisis del dólar, de la economía mundial. Era superman disfrazado de banquero y se dio ese lujo.

La verdad hoy es un lujo de los ilusos. Por eso es que en los colegios debería existir la enseñanza de todo lo que es mentira. Nos volveríamos locos, pero sería la única forma sana y decente de respetar la verdad. Esto lo escribo después de bañarme, afeitarme, de conversar con gente en la calle y retornar a casa donde esperaré a mi señora que no miente. Entonces, dirá usted, nombrémosla rectora de la universidad de las mentiras, para derrotar a las verdades que son inventadas.

Enredado el asunto, pero en serio… ¿Usted cree que son hechos reales las noticias de todos los días? No, todas no, pero ganan las mentiras, o llamémoslo, los engaños.

Si hay periodistas que para ganarse la vida construyen puzzles, yo construyo suposiciones muy bien fundamentadas. ¿O no?

No hay comentarios:

Publicar un comentario